miércoles, 2 de mayo de 2012

El cambio del léxico y sus connotaciones culturales (II)


Siguiendo con el tema anterior, en el mundo del léxico hay por una parte la idea (morfema) y por otra la expresión (morfo). El significado de las palabras depende en realidad de sus usuarios, es decir del contexto cultural y social. Por ejemplo, la palabra bodrio, era en su origen una sopa que se daba a los pobres, pero que estaba tan mala que se asoció al sentido que hoy tiene, de "cosa mal hecha, desordenada o de mal gusto". Otro ejemplo es la palabra cretino que era como los romanos llamaban a los cristianos. Esto nos lleva a la conclusión que estas palabras han cambiado el morfema pero no el morfo, que se ha mantenido en el tiempo.

Los esquimales tienen una gran variedad de palabras para designar la nieve
Muchas diferencias en el léxico de una lengua a otra dependen de la vida que lleve la comunidad que habla esa lengua, de su forma de aprehensión de la realidad. Así, nos podemos encontrar en algunas lenguas muchas palabras para describir una realidad, en cambio, en otras culturas para esa misma realidad sólo existen varias palabras para nombrarlas. Pongamos el ejemplo la palabra nieve, en la lengua esquimal existe muchas palabras para designarla. En cambio en árabe, hielo y nieve se dicen igual, porque su realidad es totalmente diferente a la de los esquimales, al tener una climatología en la que nunca están bajo cero, no tienen que pararse en pensar si es nieve dura o blanda. Así el léxico de una lengua puede ser muy minucioso en unos temas y muy generales en otros.

Otra forma muy curiosa en el que se ve reflejada la lengua de una cultura es en la organización de las sociedades. En algunas culturas nómadas el concepto del yo es muy diferente al nuestro. En las lenguas occidentales el yo es algo frente a los demás (tenemos un espacio propio y una intimidad), en cambio en estas sociedades nómadas no existe esa intimidad, no hay espacios propios en las tiendas que le sirven de hogar y todos hacen el mismo trabajo. El yo está reflejado en estas lenguas de forma distinta a la nuestra: Yo es yo y la gente que comparten su tienda, que no necesariamente tiene por qué ser su familia sanguínea, es un yo colectivo con idea de pluralidad, frente a nuestro yo individual y no colectivo. Así pues, ¿se podría traducir la palabra que designa yo en estas culturas por el nuestro?. En principio sí, pero sin olvidar que el campo semántico de esas sociedades nómadas es diferente al nuestro.

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